Ortega afirma que Nicaragua no volverá a celebrar elecciones
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que en el país no volverán a realizarse elecciones para definir el poder político, una declaración que refuerza el rumbo del Gobierno hacia un sistema sin alternancia democrática. El pronunciamiento tuvo lugar durante la conmemoración del 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, celebrada en Managua.
Durante su intervención, el mandatario sostuvo que no permitirá que sectores opositores regresen al poder mediante procesos electorales, al considerar que estos cuentan con respaldo de Estados Unidos. Además, anunció que promoverá nuevas normas para impedir que organizaciones y dirigentes opositores reciban financiamiento extranjero.
Las declaraciones llegan en un contexto marcado por cambios constitucionales impulsados por el oficialismo. Una reforma aprobada este año amplió el período presidencial de cinco a seis años, por lo que las elecciones generales previstas inicialmente fueron aplazadas y, de mantenerse el calendario vigente, deberían celebrarse en 2027.
El acto también marcó la reaparición pública de Ortega, de 80 años, después de cerca de dos meses sin participar en eventos oficiales. En esta ocasión llegó conduciendo su propio vehículo. En apariciones anteriores había sido visto con dificultades para caminar, aunque el Gobierno no ha ofrecido información sobre su estado de salud.
Críticas a la oposición y a Estados Unidos
En su discurso, Ortega acusó a los grupos opositores exiliados de intentar reorganizarse para disputar el poder y reiteró que esos intentos no tendrán cabida en Nicaragua. También responsabilizó a Estados Unidos de financiar a sus adversarios políticos y aseguró que impulsará medidas para bloquear esos recursos.
Según el mandatario, las nuevas leyes buscarán impedir que personas u organizaciones consideradas por el Gobierno como “golpistas” o “vendepatrias” puedan recibir apoyo económico del exterior.
Rechazo desde el exilio
Las declaraciones del presidente provocaron una rápida respuesta de dirigentes opositores. Juan Sebastián Chamorro, uno de los líderes desterrados por el Gobierno en 2023, afirmó que Ortega hizo explícita su intención de no volver a someterse a un proceso electoral.
Chamorro sostuvo que el oficialismo busca consolidar un sistema de partido único y comparó ese modelo con los existentes en países como China y Cuba. El opositor también señaló que el Gobierno ya no intenta mantener la apariencia de una competencia democrática.
Un escenario marcado por la represión
El anuncio ocurre siete años después de las protestas de 2018, cuya represión dejó más de 300 fallecidos, de acuerdo con datos de la ONU. Desde entonces, organismos internacionales y organizaciones defensoras de derechos humanos han denunciado el encarcelamiento de opositores, la retirada de nacionalidades, confiscaciones de bienes y el exilio forzado de cientos de nicaragüenses.
Las nuevas medidas anunciadas por Ortega se suman a la reforma constitucional que entró en vigor en 2025, la cual fortaleció el control del Ejecutivo sobre las instituciones del Estado y otorgó a Rosario Murillo el cargo de copresidenta del país.
Foto: AFP/Getty Images